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jueves, 15 de enero de 2015

Lisboa con niños: Qué ver y qué hacer


En la Praça do Comercio


Tengo que reconocer que a mi Lisboa me encanta. Fue el primer viaje que hice con el padre de las criaturas hace tropecientos años y la verdad es que tengo unos recuerdos muy bonitos de entonces...El reto de las pasadas vacaciones era doble: viajar con los niños y que disfrutaran de la ciudad y que los recuerdos siguieran siendo igualmente bonitos. Y, honestamente, creo que superamos la prueba con creces!!



1.- Castelo de San Jorge. 

Quizás sea el monumento más emblemático de Lisboa. Se encuentra en el barrio de Alfama y las vistas desde allí son impresionantes.

A los niños les encantó jugar con los cañones e inventarse mil historias de piratas y princesas. Se puede subir a la zona de las almenas pero, para los niños más pequeñitos, puede ser un poquito peligroso.

Tened en cuenta que, si vais con niños pequeños que aún utilizan sillita de paseo, no tendréis que hacer cola...A nosotros nos vino genial porque había muchísima gente y probablemente, hubiéramos tardado más de una hora en entrar y, en apenas cinco minutos, ya estábamos disfrutando del Castillo.

Como se nos hizo un poco tarde, decidimos comer allí mismo en una zona sombreada y nos montamos un picnic la mar de divertido.



2.- El Parque de las Naciones. No es propiamente un parque sino una zona de Lisboa que se construyó para la Expo de 1998. Para nosotros fue todo un descubrimiento porque, además del Oceanario y el Pabellón del Conocimiento -que lamentablemente no nos dio tiempo a visitar-.  Hay un teleférico (desde el Oceanario hasta la Torre Vasco de Gama) que resulta muy muy divertido para viajar con los niños y desde el que se tienen unas vistas espectaculares, zonas de juegos, para descansar y merendar. Además tenéis a mano el Centro Comercial Vasco da Gama con muchísimos locales para poder comer y poner fuerzas.

3.- Praça do Comercio. Se trata de la plaza más importante de Lisboa y una de las más grandes de Europa, donde los más pequeños pueden correr a gusto.A mí personalmente me encanta porque está justo al lado del mar; es una zona en la que siempre te encuentras algún músico callejero y, entre las vistas y el ambiente, da la sensación de que se ha detenido el tiempo.


4.- Museo Arqueológio e Iglesia do Carmo. Antes de que ocurriera el terremoto de 1755, se encontraba en este lugar el convento más grande de Lisboa. Actualmente, se puede caminar entre sus ruinas y a mis hijos les encantó caminar entre columnas y restos arqueológicos.



5.- Elevador de Santa Justa. Quizás es una de las formas más rápidas de llegar desde La Baixa al Barrio Alto pero el Elevador de Santa Justa más que un medio de transporte es una atracción turística que ofrece unas estupendas vistas de La Baixa.

Su estructura recuerda a la torre Eiffel de París y con razón ya que fue construido por Raoul Mesnier de Ponsard, discípulo del primero.







6.- Torre de Belem. Merece la pena dar un paseo por la zona de Belem, la Torre de Belem, el Monasterio de los Jerónimos, el monumento a los Descubrimientos y por supuesto, la Pastelería de Belem donde se elaboran a diario miles de deliciosos pasteles de Belem.


7.- Barrio Alto y Chiado. Desde luego, el barrio Alto es una de las zonas más típicas de Lisboa y no os podéis marchar de la ciudad sin haber paseo por él; eso sí, tened en cuenta, si vais con niños pequeños o lleváis un bebé en un carrito, que sus calles son muy empinadas.

El Chiado es el barrio más elegante con un montón de tiendas; en una de las calles principales, la Rua Garret podéis encontraros con la estatua de Fernando Pessoa  que está justo al lado del Café A Brasileira...si tenéis suerte podéis incluso tomaros un café sentado en su fantástica terraza disfrutando del ambiente lisboeta.







domingo, 26 de enero de 2014

Descubriendo Londres con niños



En este caso, más que descubrir Londres con niños, tendría que decir con el niño, porque a Laura aún no la hemos llevado a conocer Londres...¡habrá que solucionar eso! No puedo negar que Londres es mi ciudad favorita en el mundo mundial...al menos del mundo mundial he visto hasta ahora. Imagino que tendrá algo que ver el hecho de que fue el primer destino internacional al que llevamos a Carlos cuando sólo tenía un añito ¡qué pequeñajo era!

La experiencia fue tan buena que volvimos a repetir un par de años después, en 2010. No es que él se acuerde exactamente de lo que vio en esos viajes porque era realmente pequeño pero siempre se acuerda de su ultima aventura en Londres (ya tenía más de 4 años y algo se le quedó) y nos está diciendo constantemente que quiere volver; de hecho, estamos pensando en organizar este año un nuevo viaje, ya con Laura, que tenemos algunas cosas pendientes de ver.

¿Qué cosas os recomiendo hacer en Londres si vais con niños?

Pues según mi experiencia, dentro de las actividades para hacer con niños podrían estar las siguientes:



1.- La Torre de Londres. Es un sitio estupendo para ir con niños; las joyas de la corona os esperan en la Torre de Londres y los peques disfrutaran con los beefeaters. Hay visitas guiadas pero cuando nosotros estuvimos allí sólo eran en ingles así que en principio sólo es para quienes tengan un nivel razonable de inglés.





2.- Subir al London Eye. Aunque la entrada es algo cara y el trayecto es corto ya que sólo da una vuelta pero la verdad es que las vistas son impresionantes y a nosotros nos encantó, merece la pena. Las vistas de la ciudad son impresionantes sobre todo si tienes la suerte, como nosotros, de que el día esté despejado.




3.- Visitar alguno de los numerosos museos. Casi todos los museos de Londres son gratuitos; en nuestro caso, visitamos la National Gallery, la Tate Modern y el British Museum. Sinceramente, no podría recomendaros ninguno en concreto ya que dependerá de los gustos e inquietudes de vuestra familia;  Nosotros tenemos pendiente la visita al Museo de Historia Natural..




En el Tate Modern


4.- Dar un paseo en barco por el Támesis. Es una forma estupenda de recorrer una ciudad y además os puede servir para recargar las pilas después de una dura mañana.


5.- Dar un paseo por cualquiera de los fantásticos parques londinenses...Hyde Park (con su Speaker`s Corner), Regents Park, Green Park son sitios estupendos para que los peques corran, jueguen y se diviertan por todo lo alto e incluso, si hace buen tiempo, para hacer un picnic.




6.- Recorrer cualquiera de los mercadillos de Londres...Nuestros favoritos son Cadem y Portobello Road (si os acordáis de la peli de la Bruja Novata, una de las canciones está ambientada en el mercado de Portobello Road).

Y a vosotros ¿qué otras actividades se os ocurren para hacer en Londres con niños?


lunes, 11 de noviembre de 2013

Navidades en Amsterdam con niños




Es cierto que, si pensamos en Amsterdam como destino turístico, solemos imaginar una ciudad sólo para adultos cuando la verdad es que también es un destino familiar muy interesante.

Ya nada más aterrizar en el centro de la ciudad, los más pequeños se sorprenderán con la propia configuración de la ciudad: sus típicas casas, sus canales, la cantidad de bicicletas que hay por todas partes, el ambiente tan festivo, divertido y tolerante que se respira en la ciudad….todo eso, creo que les predispone a disfrutar al máximo de la ciudad.


Nosotros visitamos Amsterdam junto con los abuelos y los tíos para celebrar  la pasada Nav
idad y, celebrar el reencuentro con uno de ellos que había estado varios meses viviendo en Islandia así que, a los habituales atractivos de la ciudad se añadió la celebración de una original Navidad fuera de casa, disfrutando de costumbres totalmente diferentes a las nuestras y de una gastronomía estupenda.

Así que, si  estáis pensando en visitarla con niños, os dejo unas cuantas ideas por si os sirven de inspiración:



1.- Visitar el Museo de Ana Frank (www.annefrank.org). En principio, este Museo está pensado para niños a partir de 7 años pero yo llevé a mi mayor que aún no había cumplido 6 años y estuvo muy interesado en la visita. Evidentemente, si los niños son pequeños, los padres debemos explicarles algunas cuestiones sobre el nazismo y las implicaciones que tuvo para la vida de miles de personas para  que puedan hacerse una idea de porqué están visitando esa casa.


Eso sí, en el recorrido se proyectaba un documental sobre el nazismo y Anna Frank y, por el contenido tan duro, no me pareció  conveniente que el peque lo viera...cuando sea algo mayor, repetiremos y sí podrá verlo.


2.- Hacer un crucero por los canales. Es una opción excelente para que peques y mayores conozcan la ciudad desde unas perspectiva diferente y de un modo descansado.


Nosotros aprovechamos después de comer para hacer un crucero porque así de paso descansamos de la ajetreada mañana que habíamos pasado. A los niños les encantó aunque, al ser en inglés no llegaron a enterarse del todo bien aunque su padre y yo íbamos traduciendo algunas cosillas.


Lo que sí les gustó fue pasar por debajo de los numerosos puentes y ver las casas flotantes porque el mayor alucinó cuando se enteró de que allí vivía gente.


3.- Hacer un alto en la Plaza Dam. Sin duda, es la plaza más importante de Amsterdam y allí los peques quedaron impresionados con el imponente árbol de navidad que lo adornaba; además de eso, pudieron correr a su antojo, ver las múltiples bicicletas que están aparcadas o dar de comer a alguna de las muchas las palomas que pululan por allí gracias a la generosidad de otra familia que compartió con los peques un pan.


4.- Visitar un molino de viento. De los ocho molinos que hay en Amsterdam, solo uno puede visitarse por dentro y es el Molen van Stolen (Molino de Stolen). 



5.- Visitar el mercado flotante de las flores o Bloemenmarkt. Estaba justo al lado de la casa en la que nos alojamos y fuimos varias veces para visitarlo. A los peques les sorprendió el colorido y la variedad de tulipanes y flores que había en los puestos…de hecho, nos trajimos algunos bulbos para plantarlos en casa pero no han llegado a cuajar y quiero pensar que es por la diferencia de clima y no por mis manazas en la jardinería.

6.- Pasear por el Vondelpark. Es el parque más grande de Amsterdam y, sin duda, merece la pena perderse dando un buen paseo por él. Cuando estuvimos nosotros vimos algunos animales que hicieron las delicias de los más pequeños y a mí me encantó el ambiente que se respiraba en el parque…tendré que volver para ver cómo se está en verano.


La verdad es que fue un viaje estupendo del que nos llevamos grandes recuerdos y experiencias y, como se nos han quedado algunas cosas en el tintero, estamos deseando repetir.

martes, 29 de octubre de 2013

Viajar a París con niños...¡y sin poner un pie en Eurodisney!





Nuestra última aventura familiar ha sido, como bien dice la entrada del post, en París; y digo bien, aventura familiar porque eso es viajar con niños...toda una aventura de lo más enriquecedora.

Si estáis pensando organizar un viaje con vuestros retoños por la capital francesa, aquí os dejo unas cuantas ideas que a nosotros nos han ido genial para que toda la familia pueda disfrutar del viaje y que vuestros peques no se aburran como ostras.

1.- Subir a la torre Eiffel. Desde luego lo mejor es ir bien temprano y sin prisas porque colas hay para absolutamente todo...pero la verdad es que merece la pena porque las vistas de París son impresionantes aunque os pase como a nosotros y esté nublado.

2.- Visita a Norte Damme y sus gárgolas. Aunque en principio no es una visita destinada principalmente a los niños, el mayor la disfrutó muchisimo; como eramos conscientes de que era una visita un poco densa, le preparamos la visita con la peli de "El jorobado de Notre Damme" y además habíamos comprado una guía especifica para él que le explicaba la Catedral y establecía algunos hitos para ir buscando durante la visita.

3.- Hacer un picnic en cualquiera de los parques parisinos es una estupenda manera de disfrutar de una fantástica comida en un emplazamiento idílico.

Nosotros elegimos hacer el picnic en los campos de Marte, justo a los pies de la torre Eiffel...así que imaginaos las vistas de las que disfrutamos durante la comida.

Además, después de comer los peques estuvieron jugando en un pequeño parque infantil que hay en uno de los laterales.

4.- Disfrutar de una buena merienda a base de crêpes...no hace falta que sea en una cafetería ya que, en
las zonas turísticas, abundan puestos callejeros donde los gofres y los crêps, bien de mantequilla y azúcar bien de Nutella, están fantásticos.

Tiovivo a los pies de la Torre Eiffel
5.- Dar una vuelta en alguno de los preciosos tiovivos que hay a los pies de la torre Eiffel, en Trocadero y en la Plaza del Hotel de la Ville...mis hijos disfrutaron de lo lindo de los paseos que dieron porque lo cierto es que los animales son una maravilla.






6.- Pasear sin prisas por las Tullerias para llegar al Louvre... Quizás sea uno de los  paseos de los que mejor recuerdo me llevaré porque disfrutamos de un rato ideal y la recompensa fue la llegada al fantástico Museo del Louvre.

La peque no se enteró de gran cosa porque se echó una siesta impresionante peeeero el mayo disfrutó como un loco sobre todo en la parte de Egipto.

Lo mejor de todo han sido, sin duda, los grandes paseos que hemos podido dar y la experiencia de conocer una nueva ciudad en familia algo que, desde luego, es absolutamente enriquecedor; ahora toca empezar a ahorrar de nuevo para buscar otro destino europeo...¿Prsga? ¿Budapest? ¿Florencia? Ya veremos pero seguro que lo disfrutamos igualmente!